Trabajo con obra sobre papel para explorar la tensión entre cuerpo y artificio. Me interesa el punto donde lo orgánico deja de ser “natural” y la máquina deja de ser “herramienta”: cuando ambos se mezclan y generan una identidad ambigua, incómoda, pero reconocible.
Las figuras no pretenden ilustrar ciencia ficción. Funcionan como metáforas materiales: desgaste, control, instinto, culpa, cuidado. En cada serie busco una escena clara y una atmósfera precisa, sin sentimentalismo y sin explicación cerrada. Lo importante es la sensación de frontera: lo humano como sistema vulnerable, y lo animal como núcleo persistente.
Cada pieza es única, firmada y acompañada de certificado de autenticidad. El proceso de compra es directo: precio visible y solicitud desde la ficha de cada obra.